3 grandes mentiras que nos decimos las mujeres a menudo

 

Hoy en día, está claro que hemos aceptado y adoptado en nuestro estilo de vida la máxima exigencia en todo lo que realizamos. No sólo en el ámbito laboral sino en el ámbito personal (familiar, deportivo e incluso social).

Esto me recuerda al anuncio de ONO, Los expertos en Fibra – Spot 2. Tengo que admitirlo pocas personas de mi alrededor han prestado atención al producto, pero el mensaje que lanza es propia de una sensibilidad exquisita. “No se puede ser experto en todo”. Básicamente lo que observamos en el anuncio es un joven haciendo alarde de su torpeza en el gimnasio, pero se trata de un ingeniero y pieza clave en el desarrollo de su empresa, una persona a la que se le presupone ciertas capacidades intelectuales y un potencial importante para desempeñar su trabajo.

Inspirada en este anuncio voy a reflexionar sobre 3 grandes mentiras que nos decimos las mujeres a menudo, sobre todo porque no nos queda claro lo de no ser experto en todo o perfectas en todo.

No sé si se trata de una utopía, porque en el gimnasio, en el running , en el club de tenis, no eres ingeniero, no eres director y no eres brillante. Cambiamos contexto y por tanto maneras de evaluar, aquí el popular es otro (normalmente). Si, algunos se han matado robándole horas sociales a su juventud, delante del ordenador, comiendo mal y un largo etc.. da igual, después de más de 8 horas laborales te has propuesto desconectar de alguna manera trasladándote a otro contexto donde existe otra competición y en el que vas algo más desarmado. Pero da igual, es para desconectar. ¿No?

Mentira número 1. Hago deporte para desconectar.

Mujer en el Rin de boxeo

Claro, lo ideal para desconectar es machacarte físicamente porque intelectualmente no hemos tenido suficiente durante el día. Y además me engaño y me digo que “algo suave para dormir mejor”. Cualquiera que practique deporte por la tarde sabe que se enfrentará a una larga noche de bailoteos en la cama porque no va a ser capaz de dormir en al menos 3 horas.

¿Por qué lo hacemos? Por muchísimos motivos, el 70% de ellos respetables, del que hablaremos en otro post, quizá la intención número uno para muchas mujeres sea desconectar, pero, si una cosa hay que admitir es que a un gran porcentaje le encanta las sensaciones de esta subcompetición social oculta entre demagogia. ¿Verdad que poco a poco se descubre otro escenario no tan saludable y si un poquito más tóxico?

¿Nos pasaremos la vida buscando estímulos para poder sobrellevar otros estímulos?

Mentira número 2. Yo no me maquillo.

relaxing time

No que va, tan sólo hacemos malabares para encontrar aquella base de maquillaje que aparentemente es más bien translucida, suave y que se confunde con una crema con factor de protección, el rímel transparente lo descartamos porque deja las pestañas con un aspecto extraño entre haber llorado y mojadas, buscamos el rímel más ligero y el lápiz de ojos menos negro.

Efectivamente vamos preciosas para realizar nuestra sesión de entrenamiento, la sorpresa es cuando llegamos al vestuario y tenemos ese maravilloso chorretón negro bajo los ojos o ese moderno parcheado en la cara debido a la base.

Si no puedes evitar no maquillarte para tu entrenamiento, porque vamos a decirlo claro, nos queremos ver bien hasta sufriendo arduas series en el gimnasio, mejor investiguemos un poco donde están los límites de hacerlo sutilmente o parecer una maruja venida arriba.

He encontrado una serie de consejos que me gustan para tener en cuenta a la hora de maquillarte si vas hacer ejercicio en Livestrong. Recomendado leer el artículo “Los SI y los NO de usar maquillaje para hacer ejercicio”.

Mentira número 3. Me encantan los baños con espuma.

Es una escena preciosa, y nos lo han inculcado hasta la saciedad en las películas, pero cuantas de vosotras habéis tardado muchísimo más tiempo preparándose un baño que tomándolo. De naturaleza inquieta e hiperactivas, la mayoría de cosmopolitas no concebimos perder más de media hora sin hacer nada. Nos sumergimos en el agua y pensamos ¿y ahora que? Terrible sensación que te atrapa, lo único que piensas es en como salir sin pasar frío.

Es la cruda realidad porque así lo percibimos, y no sólo eso sino que podemos llegar hasta a sentirnos culpables. Lo cierto es que tiene una tremenda importancia poder detenerse y pensar sin estímulos externos que nos difieran en nuestras sensaciones y pensamientos. Soltar el teléfono móvil de la mano. Durante más de una hora. ¿Será posible algún día?

Dedicamos muchísimo tiempo a los demás y nosotros somos igual de importantes que ellos. No estaría de más dedicarnos la mínima atención, no menos que lo que haríamos por otros y hablarnos como a los demás.

Así que verdad número 1:

Comenzar a considerarnos prioritarios, hacer lo que creas oportuno para sentirte bien y no adornar con convencionalismos.

Head of Digital Branding Department * Doctorando en Comunicación Social* Investigador en Formación* Ambassador of @biotrendies #brandmanager #brandlover #publisher #runningwomen

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