Conoce Las Vidas de Mario #TDAH

    Mario es un niño con #TDAH, o en otras palabras, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. La campaña Las Vidas de Mario me ha emocionado, y por eso la traigo al blog.

    Las Vidas de Mario

     

    ¿Quién es Mario?

    Mario es un niño de 6 años como otro cualquiera: le gusta jugar con sus amigos, dibujar y a veces es un poco travieso. Pero Mario padece TDAH, es decir, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, un problema que afecta a más de un 4% de la población en España*. Aunque es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la infancia, a día de hoy todavía son muchos los que no saben el significado de sus siglas. Sin embargo, el conocimiento sobre el trastorno es fundamental para su rápida detección, y para asegurar que el apoyo que los afectados reciben por parte de familiares, profesores y resto del entorno es la que ellos necesitan.

     

    Lo bonito de esta historia, la de Mario, es que está mostrando esas dos vidas posibles. Cómo sería su vida sin la atención que necesita, y cómo sería su vida con la atención que necesita. Y esa atención viene de la escuela, los padres, los amigos, los terapeutas… Una vida “desdoblada” que como una moneda que lanzas al aire, puede caer a un lado a al otro.

     

    ¿Qué es el TDAH?

    Para los que no sepáis que es este trastorno:

    EL TDAH es un trastorno neuropsiquiátrico de inicio en la infancia que se caracteriza por una excesiva inatención y/o hiperactividad e impulsividad. Aunque a menudo se le considera un problema infantil, hasta el 66% de los niños con TDAH siguen mostrando síntomas en la adolescencia y el 50% en la edad adulta. La prevalencia del TDAH se sitúa alrededor del 5-6% en niños (<18 años) y del 2-4% en adultos (?18 años) .

     

    La actitud ante el trastorno marca la diferencia

    Los síntomas asociados al TDAH afectan al niño en distintos ámbitos de su vida, ocasionándole con frecuencia problemas académicos, de autoestima e integración. Esta situación en la vida de un niño con TDAH, de no ser detectada a tiempo y correctamente orientada, puede determinar su evolución en la adolescencia y la vida adulta, con problemas en las habilidades sociales que les van a marcar a la hora de entablar relaciones o mantenerlas, altos niveles de frustración, abandono de los estudios, problemas de pareja, accidentes de tráfico, e incluso, abuso de sustancias, delincuencia o fracaso profesional.

    Por eso, una actitud positiva y comprensiva respecto a la patología y a aquellos que la padecen, así como un seguimiento cercano y coordinado por parte de padres, profesores y profesionales sanitarios, son de suma importancia para el niño a la hora de superar las barreras del TDAH: adaptar las actividades a su tiempo de concentración, hacer comprender sus comportamientos inadecuados, ayudar a establecer rutinas y organización, dar refuerzos positivos cuando actúan bien, fomentar aquellas actividades que orienten su hiperactividad y su motivación, etc. Todas estas actitudes por parte del entorno del niño, posibilitan su orientación adecuada y le enseñan a convivir con el TDAH a lo largo de la vida.

    Periodista, blogger, profesora, estudiante de psicología y Terapia Gestalt. Amante del yoga y la biodanza. Lectora, fotógrafa y viajera.

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