Ghee ¡El oro liquido que viene de oriente!

Hablemos del ghee, la mantequilla purificada, alimento indispensable en la cocina india, utilizado en rituales sagrados y  considerado un medicamento en la Medicina Ayurveda.

Conocido como un potente Rasayana, elixir de longevidad, con efectos rejuvenecedores y regenerador celular utilizado tanto para curar heridas (mezclado con cúrcuma es un potente antiinflamatorio), como para acompañar medicamentos favoreciendo su absorción. Combinado con hierbas medicinales para potenciar su poder curativo, se usa para potenciar nuestro sistema inmunitario.

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¿Qué hace que el ghee sea tan especial?

El ghee es totalmente diferente a una mantequilla “normal”, en su proceso de purificación se eliminan  la caseína y el agua, de esta forma es posible una conservación prolongada incluso sin refrigeración, en la que sus propiedades quedan inalteradas.

Aunque sea una grasa “pura” no resulta pesada y es de fácil digestión, esto se debe a que sus grasas son de “cadena corta”, el cuerpo no las almacena si no que las asimila y las metaboliza para la producción de energía, su consumo no aumenta el colesterol y aguanta bien las altas temperaturas en cocina por lo que se puede usar para fritos, sofritos y salteados su sabor es muy especial, suave, que recuerda al de una nuez.

El ghee como cosmético

Si decidimos darle uso fuera de la cocina nos encontraremos con una grata sorpresa ya que es perfecto como crema corporal 100% natural, podemos agregarle unas gotas del aceite esencial que elijamos y usarlo simplemente para nutrir la piel seca y agrietada (en invierno nos mantendrá las manos súper suaves) o ya más como tratamiento medicinal en caso de eccemas y erupciones cutáneas,  al igual que el Aloe Vera, alivia y ayuda la cicatrización de quemaduras.

pestanas

Es excelente para desmaquillar los ojos, eliminaremos cualquier rastro de mascara de pestañas a la vez que daremos un extra de nutrición y mimo a nuestras pestañas.

Elaboración casera

Esta maravilla de ghee lo podeis comprar en herbolarios, en internet (Amazon) o podeis hacerlo en casa, os cuento como.

Para hacer aprox 500gr de ghee:

  • 750 gr de mantequilla SIN sal
  • Un cazo con el fondo grueso
  • Una cuchara de madera
  • Un colador fino
  • Una gasa esterilizada (se vende en farmacias)
  • Un bote de cristal para el ghee

Se pone la mantequilla en la olla a fuego lento y se va removiendo para derretirla. Durante todo el proceso se deberá ir removiendo constantemente y evitar que la mantequilla se queme.

Cuando empiece a hervir se formará una espuma que NO debes retirar en ningún momento, sino que hay que esperar a que esta se evapore.

Se mantendrá hirviendo hasta que la mantequilla se haga más líquida y tenga un color dorado. En las paredes de la olla quedará la proteína a medida que se vaya haciendo el ghee y cogerá un color más tostado y tendrá un olor a galleta.

Para comprobar que el ghee está hecho se ha de hacer “la prueba del algodón”. Se retira la olla del fuego y se coge un trocito de algodón o un bastón de algodón de los oídos. Se moja un poquito el algodón en el ghee y se comprueba directamente en el fuego si chisporrotea. Si ya no chisporrotea es que ya no hay agua y está hecho.

Acto seguido se coge la gasa y se pone en el colador, se coloca encima del recipiente de vidrio y se vierte el ghee para que así quede retenida toda la proteína.

Se deja enfriar sin tapar y a medida que se va enfriando cogerá consistencia y se solidificará (en verano quedará menos consistente más liquido y en invierno quedará completamente frío como la mantequilla aunque la textura siempre será suave blandita y granulada).

 

Hedonista y disfrutona, enamorada de la vida, he hecho mía la frase de Hipocrates "Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina".

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